Mostrando entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de noviembre de 2013

Cine de Terror Colombiano

La historia del cine en Colombia no tiene muchas páginas dedicadas al cine de terror. De hecho la primera producción de este género se realizó a mediados del siglo pasado. Esto se debe a que géneros como el drama o la comedia parecen ser más del agrado del público colombiano. Sin embargo hay producciones que le han apostado a las historias de ultratumba, de asesinos o de sucesos paranormales.

Dicen los expertos que otro gran problema que enfrenta el género en Colombia es que sus películas de terror suelen mezclarse con drama y suspenso...

Estas son las películas de terror mas destacadas del cine colombiano.

Funeral Siniestro (1977), de Jairo Pinilla


Dato curioso: Durante la película se ve un eclipse de luna que ocurrió en realidad (12 de octubre de 1997).


Pura Sangre (1982), de Luis Ospina



Dato Curioso: La película puede encontrarse completa en la página web de Luis Ospina.


Carne de tu carne (1983), de Carlos Mayolo

Dato Curioso: La historia incluye un suceso real, la explosión de más de mil cajas de dinamita en Cali, lo que dejó más de 1.500 muertos.


Al final del espectro (2006), de Felipe Orozco y Carlos Esteban Orozco


Dato Curioso: Debido al éxito de la película, en 2007 el productor Roy Lee adquirió los derechos de la historia para hacer un remake protagonizado por Nicole Kidman, sin embargo a la fecha no se ha llevado a cabo. Estará próximo a estrenarse otro reencauche de esta historia pero de factura mexicana. La protagonista será Paz Vega (Lucía y el sexo, Al otro lado de la cama y Spanglish).


El Páramo (2012), de Jaime Osorio Márquez


Dato Curioso: La película se filmó en inmediaciones del Nevado del Ruiz y todos los días de grabación el elenco se trasladaba desde Manizales hasta las alturas del Páramo de Letras, a más de 30 kilómetros de la capital caldense y a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar.

Otras películas:


  • La Frontera del Sueño (1957), de Esteban Sanz
  • La cara oculta (2012) de Andy Baiz
  • El Resquicio (2012), de Alfonso Acosta
  • Secretos (2013), de Fernando Ayllón

lunes, 28 de octubre de 2013

Incentivos fiscales para producciones extranjeras

Colombia, a la cabeza en los incentivos fiscales para atraer rodajes extranjeros 



Con su reciente ley, que permite recuperar el 40% de los costos de producción y posproducción y el 20% de alojamiento, transporte y comidas, ese país se posicionó como uno de los lugares ideales para productores de los Estados Unidos y del resto del mundo.

Por decisión de su presidente, Juan Manuel Santos, Colombia tiene desde hace un año una ley que otorga beneficios inéditos para los rodajes extranjeros. El mandatario está obsesionado con que las producciones de Hollywood vayan a Colombia. Es una forma, cree, de que la belleza natural se vea en todo el mundo, de que se termine con el estigma de un país dominado por la violencia de la guerrilla y el narcotráfico, y -de paso- atraer millonarias inversiones del exterior.



Los primeros resultados, según indica Variety, son muy positivos. Las comisiones de filmaciones colombianas no paran de trabajar con un plan muy agresivo para atraer más y más producciones.

El productor Mike Medavoy, por ejemplo, iba a rodar Los 33 (sobre la épica de los mineros chilenos), pero finalmente decidió llevar buena parte de la producción a Colombia y no -como era lógico- a Chile, país que no tiene deducciones impositivas para el cine.

México, que sí está sufriendo la violencia y serios problemas de seguridad para los equipos de producción, y Brasil se han visto afectados por la nueva moda de rodar en Colombia. Otros países con buenos esquemas de reintegros son República Dominicana y Puerto Rico. Argentina, por el momento, no tiene sistema de incentivos fiscales ni devoluciones y -como ya tampoco conviene por las diferencias cambiaria

jueves, 24 de octubre de 2013

Exhibiciòn de Peliculas colombianas

Debate acerca del desequilibrio que sienten los filmes colombianos en las salas de cine.


La discusión acerca de las condiciones de distribución y permanencia de las películas colombianas en las salas de cine se ha convertido en asunto de debate en el medio cinematográfico.

La chispa que encendió el fuego fue la protesta del realizador caucano Antonio Dorado, que, en una carta abierta, protestó la semana pasada por la “inminente salida de la cartelera nacional de su más reciente película, Amores peligrosos.

Dorado afirma en el texto que la competencia desleal que experimentan las producciones nacionales frente a sus pares extranjeras afectó su más reciente trabajo fílmico y a la vez pone en peligro la producción cinematográfica del país.

El director se quejó de que, a pesar de haber alcanzado más de 30.000 espectadores en 47 salas de todo el país, el filme iba a seguir su segunda semana en menos salas, lo que al final afectaría negativamente su vida en pantalla.

“Amores peligrosos entra en competencia directa con películas como Gravedad o Dragon Ball Z, por lo que las pocas copias que quedan en pantalla tienen cantada su desaparición, porque solo sobreviven las más taquilleras”, aseguró.

Pero, según datos de Cine Colombia, la película de Dorado acumuló tan solo 467 espectadores en promedio por pantalla en su primer fin de semana, una cifra muy baja respecto a otros estrenos.

“Cuando los distribuidores nos comprometemos a sacar una película nos volvemos socios. Que a la película le vaya mal no es culpa del distribuidor, así la estrategia de mercadeo haya sido buena. Cada película es una aventura”, explicó Pía Barragán, gerente de distribución de contenido alternativo de Cine Colombia.

Pero el rifirrafe de Amores peligrosos y las salas de Cine Colombia lleva a un análisis más profundo. Según el crítico de cine Mauricio Reina, el problema es que en la última década la industria cinematográfica se ha fortalecido más en el terreno de la producción que en el de la distribución o en el de la asistencia de público.

“Crece más la proporción de películas que se hacen que el público que las ve. Eso termina reventando a muchos productores e inversionistas y atenta contra la sostenibilidad del sector”, explicó.

“Mi película tuvo una trágica taquilla de 10.000 espectadores y duró una semana”, recuerda Jairo Eduardo Carrillo, quien dirigió junto a Óscar Andrade, Pequeñas voces. “Cuando estrenamos, las condiciones fueron simples: si el primer fin de semana no hace una cantidad de espectadores, la sacan… Y así fue. Era imposible que un documental animado sobre niños colombianos compitiera con películas de acción”, aseguró

“Mi película tuvo varios errores de mercadeo, eso lo asumo, pero es que son filmes que necesitan leyes que protejan la distribución y la exhibición”, puntualizó Carrillo.

Él está de acuerdo con que se aplique la cuota de pantalla (espacio dedicado exclusivamente a proyectar filmes nacionales) para cambiar el panorama. “Que cada 20 pantallas o 50 pantallas se obligue a pasar un largometraje colombiano”, recalca.

Por su parte, Claudia Triana, directora de Proimágenes (Fondo Mixto para el Desarrollo Cinematográfico), afirmó: “El éxito depende de las estrategias de lanzar la película, del mercadeo, del desconocimiento del mercado de los productores, del añejamiento que sufre la película y del público”.

Sin embargo, para Diana Bustamente, productora de la película La sirga, hay que tener una visión diferenciadora. “La lógica del negocio, la que también entiendo si uno se pone en los zapatos de los exhibidores, no es compatible con una industria que se está apenas empezando a crear –ojo, no todo el cine es igual–; por eso, a todas luces debería tener otro tratamiento”, dijo.

En su opinión, alcanzar un modelo justo requiere voluntad política.

“Es el Estado el que debe dar la pelea –sostiene–. Así como pusieron todo el empeño en la segunda ley de cine, que favorece ante todo a los intereses extranjeros, deberían hace lo mismo en una ley que regule a los exhibidores; una venta mínima de exhibición y unas condiciones favorables que les den chance a nuestras películas en la taquilla.”

Y agrega: “El Ministerio de Cultura no tiene los dientes para hacer eso ni la injerencia para dar esta pelea, que es netamente política. Además, es un tema que no les interesa realmente a otros ministerios, que deberían estar involucrados en el debate, como el de Industria y Comercio. Una regulación con condiciones diferenciales para el producto nacional sería viable en tanto el Gobierno se ponga la camiseta en este asunto”, insistió Bustamante.

jueves, 10 de octubre de 2013

Cuatro producciones colombianas competirán en el festival de cine de la población francesa



Colombia a medida que avanza en cultura, también crece en producción audiovisual, un claro ejemplo de ello, son las Cuatro producciones colombianas que competirán en el festival de cine de la población francesa.



Este festival, llamado El Festival Biarritz Amérique Latine es uno de los encuentros cinematográficos de Europa más importantes para el cine de América Latina, que según el Fondo Mixto de Promoción Cinematográfica (Proimágenes Colombia), “tiene como objetivo descubrir la cultura latinoamericana bajo múltiples formas gracias a su programación de exposiciones de fotografía, encuentros cinematográficos, literarios y universitarios”.


Los documentales que aquí participan son: ‘Don Ca’ y ‘La Gorgona, historias fugadas’. Por otro lado los mejores cortometrajes fueron: ‘Flores’ y ‘Solecito’. Todos estos escogidos para competir en la edición 22 del Festival Biarritz Amérique Latine de cine, que se realiza en la ciudad francesa de Biarritz, según informaron los organizadores del evento.

Pues muy merecido se lo tienen porque todas estas producciones han participado de grandes festivales como es el caso del festival de México, Cannes, Chile, La Habana, Suiza, Vancouver, Sao Paulo y Cartagena 

Además de ello son de gran importancia para Colombia, pues tocan temas de la realidad sociales. Por ejemplo ‘Don Ca’, de Patricia Ayala Ruíz, hace un duro retrato de la sociedad Colombia, a partir de un personaje que se decide por la felicidad y la libertad en su vida, basándose en desear muy poco.

Algo parecido pasa con ‘La Gorgona, historias fugadas’, de Camilo Botero, pues aborda de una mirada más humana el universo de la prisión, desde uno de los centros carcelarios más emblemáticos de la historia del país.

Aquí confluye un preso que cosechaba naranjas, otro que vendía cocos sin permiso y un interno que se dedicaba a lustrar sus zapatos mientras que otro fabricaba un licor artesanal a escondidas.

Pues como ven, Colombia tiene mucho para dar en las producciones audiovisuales, y puede fácilmente dar la talla para enfrentarse a producciones internacionales.